Información sobre la raza

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ESTANDAR OFICIAL DE LA FCI

ORIGEN: Alemania.

FECHA DE PUBLICACIÓN DEL ESTÁNDAR OFICIAL VÁLIDO: 13.11.2015.

UTILIZACIÓN: Perro de utilidad, compañía y protección. CLASIFICACIÓN FCI: Grupo 2 Perros tipo Pinscher y Schnauzer - Molosoides y perros tipo montaña y boyeros suizos Sección 1 Pinscher y Schnauzer Con prueba de trabajo.

BREVE RESUMEN HISTÓRICO: La raza Dobermann es en Alemania la única en llevar el nombre de su primer criador conocido: Friederich Louis Dobermann (2 de enero 1834 - 9 de junio 1894). Según la historia, él era recaudador de impuestos, administrador de un rastro, y además "perrero", con el derecho legal de atrapar a todos los perros que anduviesen libres. Para la crianza, él apareó perros especialmente mordedores del refugio canino. Los "perros de carnicero" jugaron el papel más importante en la formación de la raza Dobermann, que en aquellos tiempos ya eran vistos como una raza en sí. Dichos perros eran del tipo de los precursores del Rottweiler actual, mezclados con un tipo de perro Pastor de color negro con marcas rojo-óxido que era común en la región de Turingia. Con éstas mezclas, Dobermann inició su criadero en los años 70 del siglo 19. De ésta manera, el obtuvo "su raza" de perros de utilidad, de hogar y ranchos, que no eran sólo vigilantes, sino también muy apegados al hombre. Se le utilizaba mucho como perro de protección y para la policía. Su amplia utilidad en el Servicio Policíaco le dio en aquel tiempo el nombre de "perro gendarme". En la cacería se le utilizaba principalmente para el exterminio de las alimañas. Por todas las condiciones anteriormente expuestas, era caso obvio que el Dobermann se reconociera oficialmente como perro policía al principio del siglo 20. La crianza del Dobermann dio como resultado un perro mediano, fuerte y musculoso, que a pesar de toda su substancia permite reconocer elegancia y nobleza. Es idóneo como perro de compañía, protección y utilidad.

APARIENCIA GENERAL: De tamaño mediano, fuerte y musculoso. Las líneas elegantes de su cuerpo, la actitud altanera, la naturaleza temperamental y la expresión de un perro decidido, corresponden a la imagen del perro ideal.

PROPORCIONES IMPORTANTES: La forma de su cuerpo es más bien cuadrada, sobre todo en los machos. La longitud del tronco (medida desde la punta del esternón a la tuberosidad isquiática) en relación con la altura a la cruz, no debe sobrepasar 5% en machos y 10% en hembras.

COMPORTAMIENDO Y TEMPERAMENTO: Esencialmente amistoso y pacífico. Muy dependiente de la familia. Se le fomenta una bravura y un temperamento moderado, además de un umbral de excitación mediano. Debido a su docilidad y alegría para el trabajo el Dobermann se caracteriza por su valor, dureza y capacidad. Con una adecuada atención de su entorno, se le puede valorar principalmente por ser muy seguro de sí mismo y nada asustadizo.

CABEZA
REGIÓN CRANEAL: Fuerte, adecuada a su aspecto general; vista desde arriba, presenta una cuña aguda; la línea transversal de su coronilla, vista de frente, debe ser casi horizontal, o sea, no debe caer sobre las orejas. La línea entre los parietales, que empieza desde la caña nasal, cae sobre la nuca con una leve redondez. El área de las cejas está bien desarrollada, pero sin sobresalir. El surco frontal es visible. El hueso occipital no debe ser demasiado notorio. Vistos desde arriba y de frente los lados de la cabeza no deben ser muy abultados. La leve redondez lateral del maxilar superior y del arco cigomático deben estar en armonía con la longitud total de la cabeza. Los músculos de la cabeza están fuertemente desarrollados. Stop: La depresión frontonasal es leve, pero debe ser reconocible.

REGIÓN FACIAL:
Nariz: Bien desarrollada, más ancha que redonda, con grandes orificios, pero sin sobresalir. En perros negros debe ser de color negro, en perros de color café debe ser de un color más claro. Hocico: Debe estar en relación correcta con el cráneo, bien desarrollado, profundo. La apertura bucal debe llegar casi hasta los molares. También debe ser suficientemente amplio en el área de los incisivos superiores e inferiores.

Labios: Deben estar bien apretados y adheridos a las mandíbulas y mostrar un rígido cierre en las comisuras. De pigmentación oscura; en perros cafés puede ser un poco más clara. Mandíbulas/dientes: Quijadas fuertes y anchas, tanto la superior como la inferior. Mordida de tijera, con 42 piezas dentales (de acuerdo a la fórmula dentaria), de tamaño normal.

Ojos: De tamaño mediano y ovalados, color oscuro; se permite una tonalidad un poco más clara en perros de color café. Párpados bien adheridos. Las comisuras poseen pelo. Orejas: Las orejas, que se dejan naturales, insertadas a ambos lados en el punto más alto del cráneo, idealmente caen bien pegadas a las mejillas.

CUELLO: En relación a la cabeza y el cuerpo, tiene una buena longitud. Compacto y musculoso. Su línea es ascendente y galantemente curva, de posición derecha, mostrando gallardía.

CUERPO
Cruz: Debe sobresalir en altura y longitud, principalmente en machos, de manera que la espalda muestre una trayectoria ascendente desde la grupa. Espalda: Corta, dura, ancha y bien musculada.

Lomo: La región lumbar debe ser ancha y bien musculada. Las hembras pueden tener la región lumbar un poco más larga, ya que necesitarán ése espacio durante la gestación.

Grupa: Forma un pequeño declive desde el sacro y hacia la implantación de la cola, no muy notorio, dando una impresión redondeada, no recta ni caída. Bien ancha, con una fuerte musculatura.

Pecho: La longitud y profundidad del pecho debe estar relacionada con la longitud del tronco, de manera que la profundidad del pecho (con costillas ligeramente abultadas) se aproxima al 50% de la altura de la cruz. El pecho tiene buena anchura y es muy notorio adelante (antepecho)

Línea inferior y vientre: Desde el final del esternón hasta la pelvis, el abdomen se presenta claramente recogido.

COLA: La cola se deja natural idealmente es llevada alta en una ligera curva nunca sobre el dorso o grupa.

EXTREMIDADES:
MIEMBROS ANTERIORES:
Apariencia General: Vistos de cualquier ángulo, deben mantenerse rectos, perpendiculares al suelo, y de fuerte estructura. Hombros: La escápula se presenta bien adherente al costillar, por ambos lados bien musculada, y sobrepasando a las espinas vertebrales superiores. Preferentemente bien inclinada y hacia atrás, formando un ángulo de 50 grados con una línea horizontal.

Brazo: Buena longitud, con una buena musculatura

Codos: Bien pegados al cuerpo, sin verse torcidos hacia afuera.

Antebrazo: Fuerte y recto, de buena musculatura. La longitud debe estar en armonía con todo el cuerpo Articulación metacarpiana: Fuerte. Metacarpo: De huesos fuertes, visto de frente: recto, por los lados, con una pequeña inclinación Pies anteriores: Cortos y cerrados. Los dedos son redondeados y hacia arriba (pie de gato), uñas cortas y negras.

MIEMBROS POSTERIORES:
Apariencia General: En general, vistos de atrás y debido a su buena musculatura pelviana y de la grupa, anchos y redondeados. Los músculos que corren desde la pelvis hasta los muslos y piernas dan como resultado que el área del muslo, las rodillas y piernas sea bien ancha. Los miembros posteriores son fuertes y de posición paralela. Muslos: Bien anchos y largos, con fuerte musculatura. Buena angulación en la articulación de la cadera. El ángulo en relación a una línea horizontal debe ser de 80 a 85 grados.

Rodillas: La articulación es fuerte, formada por el muslo, pierna y rótula

Pierna: De longitud mediana, en armonía con toda la extremidad.

Corvejones: Medianamente fuertes, paralelos. Aquí se unen los huesos de la pierna con los del metatarso

Tarso: Corto y perpendicular al suelo. Pies posteriores: Así como los delanteros, los dedos son cortos, redondeados y cerrados; uñas cortas y negras.

MOVIMIENTO: Tiene una especial importancia tanto para su capacidad al trabajo como para su apariencia. El movimiento es elástico, elegante, ágil, libre y espacioso. Los miembros anteriores se abalanzan lo más posible hacia adelante. Los miembros posteriores dan el empuje fuerte y necesario, logrando buena distancia. El miembro anterior de un lado, y el posterior del otro lado se dirigen hacia adelante al mismo tiempo. Buena rigidez en espalda y articulaciones.

PIEL: En todo el cuerpo la piel está bien pigmentada y apretada.

MANTO Pelo: Debe ser corto, duro y denso, bien pegado y liso, uniformemente repartido sobre toda la superficie del cuerpo. No se permite lanilla interna.

Color: El Dobermann se cría en dos variedades de colores: negro o marrón con rojo - óxido bien delimitado y marcas claras (marcas fuego). Estas marcas se encuentran en el hocico, mejillas, cejas, garganta, dos manchas en el pecho, en metacarpos, metatarsos y pies, parte interna de los muslos, región perineal y protuberancias iliácas.

TAMAÑO / PESO:
Altura de cruz: Machos 68 - 72 cm Hembras 63 - 68 cm En ambos casos se desea una medida intermedia

Peso: Machos 40 - 45 kg Hembras 32 - 35 kg

FALTAS: Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro y su habilidad para realizar su trabajo tradicional.

• Ausencia de dimorfismo sexual. Poca substancia, demasiado ligero, demasiado pesado, huesos débiles.

• Cabeza demasiado fuerte; muy delgada, muy corta, muy larga. Stop muy notorio o casi inadvertible. Nariz de borrego. Línea parietal muy caída. Mandíbula inferior débil, ojos redondos o rasgados; ojos claros, demasiado profundos o saltones; mejillas demasiado grandes, labios no adheridos. Orejas de implantación demasiado baja. Ángulo del hocico abierto.

• Cuerpo: dorso hundido, convexo, profundidad de pecho insuficiente o frente estrecho, cola de implantación muy baja, grupa caída, vientre poco o demasiado recogido

• Extremidades: Muy poca angulación de los miembros anteriores, posteriores con muy poca o demasiada angulación, codos sueltos; Al estar en pie, mantener la patas muy juntas o muy separadas; extremidades de vaca o abarriladas, Pies abiertos y blandos, dedos torcidos, uñas de color claro.

• Manto: Marcas fuego muy claras, sin buena definición ni limpieza, máscara muy oscura, manchas oscuras y grandes en extremidades. Las marcas del pecho casi imperceptibles o demasiado grandes. Pelo largo, suave, sin brillo u ondulado, así como áreas alopécicas o con poco pelo.

• Tamaño: Cualquier medida distinta del estándar hasta por 2 cm es sancionable.

• Movimiento que no es armonioso, en particular el pasuqueo.

FALTAS DESCALIFICANTES:

• Agresividad o extrema timidez.

• Cualquier perro mostrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado.

• Ojos Amarillos (ojo de ave de rapiña), ojos de distinto color

• Prognatismo, mordida nivelada, enognatismo, ausencia de dientes acorde a la fórmula dentaria

• Manchas blancas, lanilla interna visible. • Se descalifican perros que midan más o menos de dos centímetros de la medida del standard

• Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.

• Sólo los perros funcionalmente y clínicamente saludables, con la conformación típica de la raza, deberán usarse para la crianza.

EL CACHORRO DOBERMANN

El Cachorro DOBERMANN normal y cuando digo normal me refiero a un cachorro que procede de una crianza adecuada, que esté bien de salud y que reciba el trato apropiado para su edad, es por su naturaleza cariñoso y alegre, es inquisitivo, extrovertido, juguetón, es fácil de enseñar y se adapta bien a los horarios de la casa. También es extraordinariamente listo; él sabrá cómo es cada miembro de la familia mucho antes de que éstos sepan cómo es él y no le cabrá la menor duda acerca de quién manda y cerca de quién le consiente más. Esto no es solo porque el DOBERMANN es un perro intuitivo; al llegar a una casa nueva sólo sin su madre y sus hermanos, el cachorro pasa la mayor parte de su tiempo situándose y observándonos.

El DOBERMANN, sobre todo el macho, necesita un líder, alguien a quien poder respetar, alguien con quien compartir las tareas de velar por el bien de la familia. En el fondo es como un chico adolescente que busca el ideal en su padre, la figura del jefe del clan, el que manda con acierto y justicia.

Obviamente no siempre lo encuentra. Desafortunadamente hay muchos dueños que piensan que con comprar el cachorro, pagar las facturas de su comida y cuidados veterinarios, tienen pleno derecho a ser el jefe. A nivel humano puede que así sea; a nivel del perro no. Al DOBERMANN no le expliques que has gastado una cantidad de dinero en adquirirlo, que cada semana tienes una cuenta pendiente con el carnicero, que se te va un jornal en los cuidados de su salud, sus juguetes, su cama, collares…

Al dobermann has de hacerle entender que forma parte de una familia donde tú eres el líder y donde él tiene su propio lugar en el escalafón; un lugar en el que pueda ser útil y en el que podrá poner en práctica todas sus dotes de buen compañero, de amigo, de vigilante, de Dobermann.

COMO ES EN REALIDAD UN DOBERMANN

El dobermann será lo que su dueño quiera que sea. Es un perro altamente sensible que capta desde el principio lo que su dueño quiere de él. Todas las ventajas que como raza nos ofrece y todos los problemas que pueden surgir se deben el 90% a errores cometidos por el dueño en la educación básica que se da al perro desde que es cachorro hasta que es adulto, bien sea por una despreocupación y falta de dedicación al animal o bien porque en el afán de enseñarle y de someterle (no vaya a ser que luego se ponga rebelde) se ha pasado y ha querido adelantarse a lo que el perro era capaz de asimilar a una edad determinada forzándole y en consecuencia confundiéndole. El rasgo como raza siempre estará presente; la forma en que este rasgo se exprese dependerá siempre del trato que se dispensa al perro y a la forma de ser de su dueño y de las personas de su entorno.

El DOBERMANN es un perro muy personal con ello quiero decir que es un perro hecho para convivir estrechamente con personas y que lo único que le importa en este mundo es su gente. Le trae sin cuidado la casa, la fábrica, la tienda o el coche y si defiende estas propiedades es únicamente porque las asocia con sus dueños, no por el instinto de vigilarlas en si. Su instinto de defensa y de protección hacia los suyos es muy alto y es algo innato en el DOBERMANN; algo que no hace falta enseñarles; algo que corre por sus venas. Ningún ruido en la escalera de tu piso le pasara desapercibido. Si estás en casa préstale la atención debida pues con ello estás dando tu apoyo y tu aprobación y así sabrá que hace bien. No le digas “cállate perro”; sólo conseguirás que a la larga te considere incompetente en la custodia de tus propiedades o bien a la larga dejará de vigilar porque entiende que no quieres que lo haga.

El DOBERMANN te ofrece muchas ventajas: vigila tu casa y es un gran disuasor para los ladrones, vigila tu persona fuera de casa pues raramente un atracador se atreve a acercarse a alguien que vaya acompañado de un DOBERMANN. Si tienes una tienda el perro te protegerá ante un asaltante y además suele correr la voz entre esa gente que es preferible dejar de hacerte una visita porque en tal sitio hay un DOBERMANN. Si llevas el perro al parque cuando vas con los niños no tengas miedo que nadie se les acercará con malas intenciones.

Pero hay otra cara de la misma moneda; si vives en la ciudad y dejas al DOBERMANN solo toda la semana en el chalet, donde pasas únicamente los sábados y domingos con la intención de que lo guarde, lo más probable, y sobre todo si es joven, es que no vigile como tú creías. Si un ladrón pasa por la verja de tu chalé cada día y habla con el perro pasando un rato con él haciéndole sentir que tiene un amigo, al cabo de poco tiempo el perro dejará que el ladrón entre en tu casa.¿Por qué? .Pues sencillamente porque los lazos personales que le unen a ese ladrón son más fuertes que los que le unen a esas personas que solo vienen una vez por semana. Para él el ladrón ha asumido el rol de amigo. Evidentemente no pasa lo mismo si el perro va y viene contigo de la ciudad al chalet, pues así vigilará tanto un sitio como otro.

También cómo no, una de las características más marcadas del DOBERMANN eso afectuosidad, pues es uno de los perros más cariñosos y mimosos que hay; él siempre quiere estar al lado de su amo. Te seguirá todas partes: al baño, a la cocina, al jardín… Cuando regreses de la compra o de la oficina su alegría será inmensa y te cubrirá de besos con un júbilo tal que si te descuidas te tirará. Cuando estés en el sofá no se pondrá en la otra punta sino que tendrá la cabeza encima de tus rodillas, o estará echado en el suelo con su cabeza en tus pies si es así como le has enseñado. Al despertarse por la mañana, irá enseguida a verte estés donde estés en la casa a veces incluso “sonriendo” (sí es cierto que los DOBERMANN sonríen con la boca cerrada pero enseñando toda la dentadura de delante y a veces solo levantando un poco en labio),a veces trayéndote alguno de sus juguetes preferidos… Cuando estés echado en una hamaca tomando el sol en pleno verano, el DOBERMANN estará allí, a tu lado, aguantando el calor mientras que otros perros suelen buscar un sitio más fresco en la sombra. Con ello quiero decir que el DOBERMANN no es un perro adecuado para tenerlo apartado en el garaje, en el jardín, en una jaula y mucho menos para dejarle solo para que vigile una finca; el DOBERMANN quiere estar contigo, con la familia; quiere ir en el coche cuando salís (te lo vigilará); quiere salir de vacaciones con la familia (se adapta perfectamente al camping, al hotel y a viajar en si). Y quiere estar presente cuando hay visitas, pues por una parte le encanta que haya gente que le haga caso, que le rasque la cabeza y por otra se siente útil porque al mismo tiempo puede velar para que ninguna de esas personas vaya a hacer daño a alguien de su familia. Otra cosa que todos los DOBERMANN tienen en común es que están dispuestos a todo con tal de estar contigo y complacerte. Esto se refleja no solo en su comportamiento como un perro activo y deportivo que lo hace ideal para jugar, pasear y salir a correr, sino también para estar echado en casa tranquilamente haciendo una siesta en el sofá o echado a tus pies. Se adapta perfectamente a lo que tú quieras hacer. Muchas personas que han de pasar horas en la carretera visitando clientes, se lo llevan en el coche todo el día. El perro estará encantado con ese ritmo de vida y, enseñado, nunca destrozará nada en el coche cuando se quede solo.

Aparte de que su máxima aspiración es la de servirte en todo, por lo que somete su voluntad a la tuya en todo momento, es también un perro con una gran resistencia al dolor físico. Esto es algo que queda patente por ejemplo en la clínica veterinaria. Si bien a muchísimos perros de otras razas es imprescindible ponerles un bozal para poder cortarles las uñas, el DOBERMANN lo aguanta estoicamente porque tú le sujetas y le mandas estar quieto ahí. Si tú, en tu rol de amo amigo y líder, decides que eso es lo que hay que hacer, el DOBERMANN lo acepta perfectamente.

Al DOBERMANN le encanta jugar con los niños Los he visto jugando revolcándose con niños en la playa; los he visto sentados al lado del niño en el sofá; los he visto participar con el morro en algún juego con cochecitos en el suelo con todos los niños de la casa o disputándose algún juguete. El DOBERMANN es el compañero ideal y defensor para el niño que está solo y un niño más pero responsable.

Pero si bien el DOBERMANN quiere jugar, no es ningún juguete. Hay que enseñar a los niños a respetar al perro y esto es algo que no todos los padres entienden. Un perro de la raza que sea, tiene un límite de lo que puede aguantar si le tiran de los bigotes, si le atan cosas a la cola, si le hacen daño y muchísimas cosas más que he visto hacer a los niños con los perros. Aún así el DOBERMANN es un perro sufrido y no he conocido a ninguno que haya hecho daño sus compañeros pequeños, por mal que estos le trataran, y esto es particularmente cierto con los niños más pequeños. El DOBERMANN no le morderá nunca; en todo caso le dará un empujón con el morro, con lo que el niño pierde el equilibrio y se cae sentado, o en todo caso se irá lo más lejos posible de ese pequeño monstruo que le ataca con el martillo de juguete que acaban de regalarle por su cumpleaños. Al niño de unos 7 años en adelante le aguantará algo menos, pues el DOBERMANN opinará que a esa edad el niño debería saber comportarse mejor. No le morderá pero le plantará cara y seguramente le gruñirá para disuadirlo. Los padres no deben jamás apoyar al niño que maltrata a un perro, si no aleccionarle bien, dándole una buena reprimenda. Si riñen al perro (de cualquier raza) estarán cometiendo una gran injusticia con él y confundirán al perro que no hacía más que lo que los padres tenían que haber hecho y lo que el perro habría hecho con su propia especie: enseñarles a comportarse y a respertar y querer a los animales.

Hablando de justicia, una de las cosas más evidentes del carácter de todos los dobermann que he conocido ha sido su marcado sentido de la justicia. Si hacen algo mal lo saben y aceptan el castigo con resignación, pero no encuentran justo que les castigues por algo que no han hecho o a deshora cuando ya no se acuerdan de haberlo hecho. La justicia es un rasgo en innato en casi todos los animales de todas las especies, posiblemente con la excepción de los seres humanos, que están condicionados ya desde pequeños a dejarse llevar más por sus intereses que por el instinto de jugar limpio. El perro tratado con justicia y cariño no ofrecerá ningún problema.

También son muy jerárquicos y cada uno en la casa, personas y perros tiene para ellos su lugar en el orden de mando. Si hay un ruido, el perro líder irá a investigar; ladrará e irá en busca de su dueño. Los demás, según su posición dentro de la tribu, formarán fila detrás de aquél. A ningún cachorro se le ocurriría dar el más mínimo ladrido en presencia de su madre, porque ésta le pondría en su sitio de inmediato. En cambio, si la madre no estuviera presente, el cachorrito haría exactamente lo que ella le había enseñado, dando unos ladridos brabucones, que en el fondo no son más que un grito de socorro para que alguien más capacitado, perro o persona venga a tomar el relevo ante el problema.

Pero si realmente el dobermann es tan bueno, y lo es, de dónde ha venido esa fama de perro asesino o de perro que muerde a su amo?. Es cierto que el DOBERMANN fue utilizado en la primera Guerra Mundial y también en la segunda, tanto por los alemanes como por los aliados. Es cierto que se usaba para tener controlados a los prisioneros de Guerra en los campos de concentración pero también se usaban pastores alemanes. rottweilers o incluso airedales para estas mismas tareas y nadie habla de estos tan acaloradamente. Es indiscutible que parte de su fama proviene de las películas en las que se necesitaba la imagen de un perro fiero, pero con un poco de sentido común, podremos reconocer que un perro actor no puede ser un perro descontrolado, si no que ha de ser todo lo contrario. Si se usa el DOBERMANN para estas tareas, es porque es relativamente fácil enseñarle lo que se quiere de él en un momento dado, y por qué hará lo que sea con tal de complacer a su amo o a su adiestrador. ¿O acaso alguien ha llegado a creer que se ha elegido un perro endiablado y fuera de todo control para que destrozar al protagonista de verdad?

El aspecto del perro también contribuye a esa imagen de fiereza: es grande, fuerte, negro, con orejas tiesas, una expresión de alerta y una gran boca llena de dientes fuertes blancos. En los Estados Unidos el DOBERMANN es el perro más utilizado para vigilar los grandes almacenes de noche y no me cabe la menor duda que cualquiera que se haya visto enfrentado a un DOBERMANN por haber entrado a robar, no se olvidará nunca de la impresión…

Si bien el dobermann se adapta a cualquier circunstancia con tal de estar con su dueño, no es un perro particularmente flexible, sobre todo el macho y una vez haya aprendido que las cosas van de una manera determinada, cuesta bastante hacerle comprender que las circunstancias han cambiado y que por lo tanto hay que plantear unas modificaciones en sus hábitos. Él podría considerar estos cambios como una pérdida de su posición en el escalafón de la jerarquía o bien como una injusticia, pero todo es cuestión de tener paciencia y demostrarle que no es así. Si esto se lleva a cabo con cariño y perseverancia, lo entenderá y al poco tiempo se habituara a ello.

Todo radica en la educación que se le da, en el ambiente en el que vive y en lo que intuye que su dueño espera de él. Dejando aparte la personalidad propia de cada ejemplar, que es algo que se forma mediante la herencia y las condiciones de su crianza, todo lo demás dependerá del trato que se le dé al perro como individuo, de su sociabilización, del entendimiento con su dueño, de su integración en la familia y sobre todo de cómo son las personas a su alrededor. El dueño agresivo, aún cuando no lo aparente, y éstos suelen ser los peores porque tienen una agresividad contenida, normalmente tienen un perro agresivo, mientras que el dueño afable suele tener un perro afable. No en vano se ha dicho que los dueños y sus perros se parecen.

¿Cuáles son las Enfermedades que afectan a los dobermann?

1. Enfermedad de von Willebrand

Este trastorno es muy semejante a la hemofilia en los seres humanos. Los perros afectados pueden sangrar mucho, y dichos sangrados son muy difíciles de controlar aunque sean pequeñas raspaduras y cortes. Pero lo peor está cuando hay que realizar procedimientos quirúrgicos ya que pueden resultar fatales.

El dobermann puede portar el gen para este problema de la coagulación sin manifestar síntomas, pero si es un perro que se va a usar como reproductor puede transmitirla fácilmente a su descendencia. Si los dos progenitores portan este gen, el resultado es catastrófico.

Actualmente existe una prueba genética que nos indica si nuestro ejemplar es portador de dicho gen.

2. Miocardiopatía dilatada

La miocardiopatía dilatada es una enfermedad del músculo del corazón. En los Dobermann se produce un agrandamiento del ventrículo izquierdo del corazón. Durante el chequeo anual que le realices a tu perro, el veterinario deberá examinarlo para ver si presenta cualquier síntoma de una enfermedad cardíaca. Los síntomas de la miocardiopatía en esta raza abarcan debilidad, tos, intolerancia al ejercicio, taquicardia, arritmias …

En ciertas ocasiones no existen señales de la enfermedad y el perro puede morir súbitamente. No existe ninguna prueba genética que nos indique si el ejemplar es portador de ese gen. Ante los signos de la enfermedad el ecocardiograma y el electrocardiograma confirman la patología. No obstante, un ejemplar que no presente síntomas “no garantiza” que no se vaya a desarrollar en un futuro. Esto hace que su prevención sea un poco dificultosa. Es muy importante saber que un simple electrocardiograma o un ecocardiograma anuales de control puede llevar a una detección temprana de la enfermedad y esta detección en la fase oculta es clave para aumentar su expectativa de vida.

La muerte súbita suele ser el primer y el único síntoma físico de la enfermedad en el 17% de los Dobermann con esta patología. No tiene cura; no obstante existen terapias que hacen que lleven una vida casi norma. Una vez que los signos aparecen el pronóstico no es bueno. El edema pulmonar frecuentemente aparece de forma aguda y el animal muere o debe ser sacrificado por la irreversibilidad de la lesión.

3. Síndrome de Wobbler

El nombre oficial de esta enfermedad suele ser inestabilidad vertebral cervical. No se conoce cuál es la causa, sin embargo, la elevada incidencia de este estudio en la raza, sugiere que los genes es un factor contribuyente.

Por lo general, esta patología es presentada como una enfermedad degenerativa crónica del disco que normalmente está presente entre las vértebras cervicales. Esto origina una compresión ventral de la médula espinal cervical y de las raíces nerviosas con consecuencias graves. Se piensa que el motivo para que esto suceda es una inestabilidad del espacio entre las vértebras cervicales o una lesión degenerativa del disco.

Los signos clínicos a menudo suelen progresar gradualmente durante varios meses o años. No obstante, en algunas circunstancias las manifestaciones suelen ser agudas. Se puede observar con mayor frecuencia en los miembros posteriores. Los dedos del tren posterior pueden ser arrastrados. Las anormalidades se pueden ver con mayor facilidad cuando el perro se incorpora desde una posición echado.

Los miembros anteriores suelen presentar un paso corto e incoordinado. Por lo general, la deficiencia de estos miembros es leve en comparación con los posteriores. A menudo lleva el cuello en flexión. Esta posición origina una menor compresión y el animal tiende a tener menos dolor con esta postura. La extensión del cuello o un brusco movimiento suele producir mucho dolor; pero lo más importante es que puede aumentar la compresión y agravar los síntomas. Se diagnostica por sus signos, radiografias de las vértebras cervicales y por tomografía computarizada. Es imposible saber con anticipación si un ejemplar está predispuesto a sufrir un síndrome de Wobbler.

El veterinario neurólogo puede recomendarte si la cirugía es una opción para tu perro.

4. Torsión de estómago

Al igual que muchos perros de gran tamaño de pechos grandes y profundos, el Dobermann se encuentra sujeto a padecer la torsión de estómago. La dilatación y posterior torsión suele actuar muy rápido, por lo que un perro que parece estar muy bien puede morir en una hora. En este problema extremadamente doloroso, el giro del estómago corta el flujo de la sangre afectando también al bazo y lo único que puede ayudar a salvar al perro es una cirugía de emergencia.

5. Hipotiroidismo

El hipotiroidismo no es más que la falta de producción de la hormona tiroidea y el dobermann es una raza predispuesta a ello. La buena noticia es que el tratamiento con suplementos de tiroides suele ser de muy fácil acceso y cuestan poco. Los síntomas del hipotiroidismo abarcan infecciones habituales, pérdida de pelo, falta de energía y aumento de peso.

6. Longevidad

Sólo porque los dobermann son propensos a padecer enfermedades específicas, no hay que ser pesimista. La gran mayoría de estos perros suelen vivir periodos de vidas normales y muy saludables, existiendo individuos que han tenido hasta 14 años de edad.

7. Displasia de Cadera

La displasia de cadera suele ser una enfermedad evolutiva hereditaria que es caracterizada por la ausencia de congruencia entre la cabeza de fémur y el acetábulo de la cadera que frecuentemente lleva a la enfermedad articular degenerativa. Existe evidencia científica en considerar a la displasia como un problema genético, aunque también se sabe que hay otros factores externos que favorecen su manifestación.

Se conoce que un ejemplar puede ser portador de los genes de la Displasia sin presentar la enfermedad pero sin embargo transmitirla a su descendencia. Se necesitarían seis o siete generaciones libres de esta patología para así poder definitivamente eliminarla dentro de una línea reproductiva.

Esta enfermedad se presenta en cachorros entre los 4 a 12 meses de edad, no obstante muchos animales no muestran síntomas clínicos o radiológicos hasta los 2 a 6 años. Suele ser la patología ortopédica más frecuente de los perros de razas grandes y gigantes. Afecta a los dos sexos de igual forma.

La causa exacta no se conoce aunque la laxitud articular suele ser un rasgo constante de la Displasia. Además, se consideran factores nutricionales y ambientales. Esta laxitud en la articulación coxo-femoral conduce a la subluxación y escasa congruencia entre el acetábulo y la cabeza femoral. La Displasia se puede presentar con cojeras intermitentes, que aparecen ante esfuerzos, caminar juntando los corvejones , corren con la imagen típica de los conejos ( con las dos extremidades posteriores a la vez) ,hasta un evidente dolor que impide la locomoción.

El diagnóstico  es realizado en base a la anamnesis, cuadro clínico , modo de andar y la exploración de la articulación. No obstante, el diagnóstico final se realiza con la radiografia de cadera, visualizando la articulación coxofemoral.

Es muy importante e imprescindible excluir a los ejemplares que padecen displasia si queremos eliminar definitivamente esta afección de nuestra raza.

8. Hepatitis crónica idiopática

Los Dobermann afectados suelen presentar como síntomas más notables la pérdida de peso, anorexia, poliuria, letargia y pilodipsia, ictericia y finalmente síntomas de encefalopatía hepática. Puede en el inicio pasar desapercibido por el dueño. No se conoce la causa exacta que la origina, aunque se cree que puede ser por un acúmulo de cobre en el hígado.

Es una hepatitis crónica familiar que es muy común de observar en determinadaslíneas de sangre.

El animal afectado suele estar enfermo durante días, semanas o meses, hasta llegar a la muerte. Es diagnosticado por sus síntomas, a través de análisis de sangre, ecografía y por fundamentalmente biopsia hepática.

9. Albinismo

En el año 1979 nació, en los Estados Unidos, “Shebah” el primer Dobermann Blanco que fue registrado en el American Kennel Club. Este hecho motivó en gran manera que los criadores sin escrúpulos o por desconocimiento criaran este color de dobermann. Un Dobermann “blanco” o “albino” presenta una falta genética que enmascara la pigmentación de los cuatro colores normales. Suele ser un gen recesivo que, cuando se manifiesta, disminuye en gran medida el número de gránulos de pigmentación (melanocitos) en la piel, el pelo y los ojos.

Esto da la apariencia de un manto base color crema claro con marcaciones blanco muerte. Siempre suelen presentar ojos azules translúcidos con nariz, almohadillas y borde de los ojos color rosa.

Los genetistas y los veterinarios comprobaron que estos perros sufren de una manera nociva  albinismo parcial. La pigmentación enormemente disminuida en la piel y en los ojos provoca una fotosensibilidad altamente marcada (ojos parcial o completamente cerrados a la luz del sol) e incrementa el riesgo de daño en la piel por el sol incluyendo el cáncer.

Dejar que el rasgo albino sea diseminado suele ser una amenaza seria para la integridad hereditaria de la raza . A los resultados de impedir que este gen nocivo se promocione el ACK acordó con el DPCA hacer un sistema de rastreo utilizando una “Z” en el número de registro, así ayuda a los compradores y a los criadores a identificar a los portadores del rasgo albino.

Se previene a los compradores con la letra “Z” en el número de pedigrí del AKC cuando tienen en consideración la compra de un cachorro. Una letra “Z” en el número de camada suele identificar a los perros que podrían potencialmente originar una camada conteniendo “blancos”.

Los criadores ahora poseen una manera más simple de excluir este rasgo de su programa de cría. Se espera que los criadores con ética utilicen esta información con cada cría planificada.

10. Infecciones en la piel

Las infecciones bacterianas suelen ser uno de los primordiales procesos dermatológicos que perjudican al perro. Esto sucede, en parte, debido a que la piel del can normal se encuentra colonizada por numerosos microorganismos, algunos de ellos suelen ser potencialmente patógenos, por lo que, cuando los mecanismos de defensa de la piel no funcionan apropiadamente, se ocasionará de inmediato una infección.

El problema, es que en muchas ocasiones, cuando nos encontramos con este tipo de enfermedades sean profundas o superficiales, no somos capaces de identificar las causas.

Para comprender esto debemos saber principalmente que en la piel del perro se encuentran una enorme cantidad de bacterias, que son conocidos como microbiota.

Estos inquilinos frecuentes los adquiere el can a través de su madre con el nacimiento y a lo largo de su vida. Los gérmenes que suelen presentar en su piel son: Micrococus sp, Staphylococcus epidermis, malasezzias, estreptococos y Propionibacterium acnés.

Lo curioso suele ser que el agente causal de casi todas las infecciones cutáneas, el Staphylococcus intermedius, se considera por algunos dermatólogos como residente habitual de la piel y por otros como residente transitorio.

Existen otros gérmenes conocidos comúnmente como transeúntes que aunque no se hallan habitualmente en la piel, si se encuentran por ejemplo en la zona anal o en otras mucosas.

Cuando el dobermann se lame en alguna área donde éstas bacterias se asientan y después se lame en otro lugar, se realiza una inoculación y si hay una bajada de defensas se produce la infección. Entre estas bacterias se encuentran los Proteus, Escherichia coli, pseudomonas y algún tipo de Staphylococcus.

Es bastante lógico y conveniente que se haga siempre un cultivo bacteriano de la piel del dobermann. Y como es lógico no siempre estos gérmenes aislados serán los responsables de la infección.

Las infecciones bacterianas suelen conllevar a lesiones inflamatorias de tipo exudativo y comúnmente supurativo. La presencia de pústulas, ulceraciones, fístulas supurativas y costras con supuración suelen ser muy sugestivas de que estamos ante una infección de la piel.

Ante cualquier caso de infección cutánea los exámenes diagnósticos de mayor valor suelen ser las citologías y los cultivos. Si no se hallan lesiones clásicas purulentas lo adecuado será la realización de una biopsia.

Lo cierto es que estas últimas, en muchas ocasiones no nos sacan de dudas. Sin embargo, su realización va a servir para establecer el tipo de lesión a las que nos estamos enfrentando y para dar así un pronóstico a corto o a mediano plazo.

Las infecciones de la piel en los dobermann se pueden clasificar en superficiales y profundas, en función de que las capas cutáneas que se noten afectadas y lo que es más importante, del área en que se presenten.

Entre las superficiales las más importantes suelen ser: foliculitis bacteriana, impétigo, pioderma superficial recidivante y pioderma mucocutanea. Entre las profundas se encuentra la foliculitis-forunculosis generalizada, la pododermatitis bacteriana, la foliculitis-forunculosis piotraumática, la pioderma de los puntos de presión, la del hocico, y la del mentón, la anal y la nasal.

Se les conoce como infecciones superficiales a las que se ubican en la epidermis y en el interior de los folículos pilosos, en otras palabras, que no se extienden a la dermis. Son cuadros dermatológicos exclusivamente que se pueden controlar bien en general y que presentan un buen pronóstico.

El impétigo suele ser una infección superficial de la piel de los cachorros de doberman y no es contagioso. Entre las causas que originan su aparición se encuentran aquellos procesos que provocan una baja de defensas, como lo son el virus del moquillo, los parásitos, la suciedad medioambiental y la mala nutrición.

La aparición de unas pústulas grandes son algunos de los síntomas, que es como si la piel se hubiera levantado en algunas áreas. Estas lesiones suelen ser distribuidas por el área abdominal, inguinal y muy raramente por las axilas.

Puede haber costras y material purulento pegado al pelo. No suele haber picor y el estado general del can es bueno, salvo que sea resultado de alguna de las enfermedades que nombramos anteriormente.

De todos modos ante un impétigo debemos revisar siempre las vacunaciones, desparasitaciones y alimentación. El tratamiento suele variar desde el uso de champú antimicrobiano y pomadas o ungüentos con antibióticos al uso de estos por vía oral durante diez o doce días.

Hay algunas líneas de cría en las que la madre , sin manifestar síntomas, transmite a los cachorros sarna demodécica.Es complicado eliminarlo de la madre por lo que se debería retirar de la cría para evitar propagar esta parasitosis. Está producida por un ácaro ( Demódex) que parasita la piel y sus síntomas son alopecia, picor intenso y costras en la piel.Se trata con acaricidas que actualmente hay por via oral y son muy eficaces.

Los Dobermanns son perros dóciles, cariñosos, amantes de los niños y fieles guardianes.