¿Cuáles son las Enfermedades que afectan a los dobermann?

¿Cuáles son las Enfermedades que afectan a los dobermann? Destacado

¿Cuáles son las Enfermedades que afectan a los dobermann?


1. Enfermedad de von Willebrand
Este trastorno es muy semejante a la hemofilia en los seres humanos. Los perros afectados pueden sangrar mucho, y dichos sangrados son muy difíciles de controlar aunque sean pequeñas raspaduras y cortes. Pero lo peor está cuando hay que realizar procedimientos quirúrgicos ya que pueden resultar fatales.
El dobermann puede portar el gen para este problema de la coagulación sin manifestar síntomas, pero si es un perro que se va a usar como reproductor puede transmitirla fácilmente a su descendencia. Si los dos progenitores portan este gen, el resultado es catastrófico.
Actualmente existe una prueba genética que nos indica si nuestro ejemplar es portador de dicho gen.
2. Miocardiopatía dilatada
La miocardiopatía dilatada es una enfermedad del músculo del corazón. En los Dobermann se produce un agrandamiento del ventrículo izquierdo del corazón. Durante el chequeo anual que le realices a tu perro, el veterinario deberá examinarlo para ver si presenta cualquier síntoma de una enfermedad cardíaca. Los síntomas de la miocardiopatía en esta raza abarcan debilidad, tos, intolerancia al ejercicio, taquicardia, arritmias …
En ciertas ocasiones no existen señales de la enfermedad y el perro puede morir súbitamente. No existe ninguna prueba genética que nos indique si el ejemplar es portador de ese gen. Ante los signos de la enfermedad el ecocardiograma y el electrocardiograma confirman la patología. No obstante, un ejemplar que no presente síntomas “no garantiza” que no se vaya a desarrollar en un futuro. Esto hace que su prevención sea un poco dificultosa. Es muy importante saber que un simple electrocardiograma o un ecocardiograma anuales de control puede llevar a una detección temprana de la enfermedad y esta detección en la fase oculta es clave para aumentar su expectativa de vida.
La muerte súbita suele ser el primer y el único síntoma físico de la enfermedad en el 17% de los Dobermann con esta patología. No tiene cura; no obstante existen terapias que hacen que lleven una vida casi normal. Una vez que los signos aparecen el pronóstico no es bueno. El edema pulmonar frecuentemente aparece de forma aguda y el animal muere o debe ser sacrificado por la irreversibilidad de la lesión.
3. Síndrome de Wobbler
El nombre oficial de esta enfermedad suele ser inestabilidad vertebral cervical. No se conoce cuál es la causa, sin embargo, la elevada incidencia de este estudio en la raza, sugiere que los genes es un factor contribuyente.
Por lo general, esta patología es presentada como una enfermedad degenerativa crónica del disco que normalmente está presente entre las vértebras cervicales. Esto origina una compresión ventral de la médula espinal cervical y de las raíces nerviosas con consecuencias graves. Se piensa que el motivo para que esto suceda es una inestabilidad del espacio entre las vértebras cervicales o una lesión degenerativa del disco.
Los signos clínicos a menudo suelen progresar gradualmente durante varios meses o años. No obstante, en algunas circunstancias las manifestaciones suelen ser agudas. Se puede observar con mayor frecuencia en los miembros posteriores. Los dedos del tren posterior pueden ser arrastrados. Las anormalidades se pueden ver con mayor facilidad cuando el perro se incorpora desde una posición echado.
Los miembros anteriores suelen presentar un paso corto e incoordinado. Por lo general, la deficiencia de estos miembros es leve en comparación con los posteriores. A menudo lleva el cuello en flexión. Esta posición origina una menor compresión y el animal tiende a tener menos dolor con esta postura. La extensión del cuello o un brusco movimiento suele producir mucho dolor; pero lo más importante es que puede aumentar la compresión y agravar los síntomas. Se diagnostica por sus signos, radiografias de las vértebras cervicales y por tomografía computarizada. Es imposible saber con anticipación si un ejemplar está predispuesto a sufrir un síndrome de Wobbler.
 El veterinario neurólogo puede recomendarte si la cirugía es una opción para tu perro.
4. Torsión de estómago
Al igual que muchos perros de gran tamaño de pechos grandes y profundos, el Dobermann se encuentra sujeto a padecer la torsión de estómago. La dilatación y posterior torsión suele actuar muy rápido, por lo que un perro que parece estar muy bien puede morir en una hora. En este problema extremadamente doloroso, el giro del estómago corta el flujo de la sangre afectando también al bazo y lo único que puede ayudar a salvar al perro es una cirugía de emergencia.
5. Hipotiroidismo
El hipotiroidismo no es más que la falta de producción de la hormona tiroidea y el dobermann es una raza predispuesta a ello. La buena noticia es que el tratamiento con suplementos de tiroides suele ser de muy fácil acceso y cuestan poco. Los síntomas del hipotiroidismo abarcan infecciones habituales, pérdida de pelo, falta de energía y aumento de peso.
6. Longevidad
Sólo porque los dobermann son propensos a padecer enfermedades específicas, no hay que ser pesimista. La gran mayoría de estos perros suelen vivir periodos de vidas normales y muy saludables, existiendo individuos que han tenido hasta 14 años de edad.
7. Displasia de Cadera
La displasia de cadera suele ser una enfermedad evolutiva hereditaria que es caracterizada por la ausencia de congruencia entre la cabeza de fémur y el acetábulo de la cadera que frecuentemente lleva a la enfermedad articular degenerativa. Existe evidencia científica en considerar a la displasia como un problema genético, aunque también se sabe que hay otros factores externos que favorecen su manifestación.
Se conoce que un ejemplar puede ser portador de los genes de la Displasia sin presentar la enfermedad pero sin embargo transmitirla a su descendencia. Se necesitarían seis o siete generaciones libres de esta patología para así poder definitivamente eliminarla dentro de una línea reproductiva.
Esta enfermedad se presenta en cachorros entre los 4 a 12 meses de edad, no obstante muchos animales no muestran síntomas clínicos o radiológicos hasta los 2 a 6 años. Suele ser la patología ortopédica más frecuente de los perros de razas grandes y gigantes. Afecta a los dos sexos de igual forma.
La causa exacta no se conoce aunque la laxitud articular suele ser un rasgo constante de la Displasia. Además, se consideran factores nutricionales y ambientales. Esta laxitud en la articulación coxo-femoral conduce a la subluxación y escasa congruencia entre el acetábulo y la cabeza femoral. La Displasia se puede presentar con cojeras intermitentes, que aparecen ante esfuerzos, caminar juntando los corvejones , corren con la imagen típica de los conejos ( con las dos extremidades posteriores a la vez) ,hasta un evidente dolor que impide la locomoción.
El diagnóstico  es realizado en base a la anamnesis, cuadro clínico , modo de andar y la exploración de la articulación. No obstante, el diagnóstico final se realiza con la radiografia de cadera, visualizando la articulación coxofemoral.
Es muy importante e imprescindible excluir a los ejemplares que padecen displasia si queremos eliminar definitivamente esta afección de nuestra raza.
8. Hepatitis crónica idiopática
Los Dobermann afectados suelen presentar como síntomas más notables la pérdida de peso, anorexia, poliuria, letargia y pilodipsia, ictericia y finalmente síntomas de encefalopatía hepática. Puede en el inicio pasar desapercibido por el dueño. No se conoce la causa exacta que la origina, aunque se cree que puede ser por un acúmulo de cobre en el hígado.
Es una hepatitis crónica familiar que es muy común de observar en determinadaslíneas de sangre.
El animal afectado suele estar enfermo durante días, semanas o meses, hasta llegar a la muerte. Es diagnosticado por sus síntomas, a través de análisis de sangre, ecografía y por fundamentalmente biopsia hepática.
9. Albinismo
En el año 1979 nació, en los Estados Unidos, “Shebah” el primer Dobermann Blanco que fue registrado en el American Kennel Club. Este hecho motivó en gran manera que los criadores sin escrúpulos o por desconocimiento criaran este color de dobermann.
Un Dobermann “blanco” o “albino” presenta una falta genética que enmascara la pigmentación de los cuatro colores normales. Suele ser un gen recesivo que, cuando se manifiesta, disminuye en gran medida el número de gránulos de pigmentación (melanocitos) en la piel, el pelo y los ojos.
Esto da la apariencia de un manto base color crema claro con marcaciones blanco muerte. Siempre suelen presentar ojos azules translúcidos con nariz, almohadillas y borde de los ojos color rosa.
Los genetistas y los veterinarios comprobaron que estos perros sufren de una manera nociva  albinismo parcial. La pigmentación enormemente disminuida en la piel y en los ojos provoca una fotosensibilidad altamente marcada (ojos parcial o completamente cerrados a la luz del sol) e incrementa el riesgo de daño en la piel por el sol incluyendo el cáncer.
Dejar que el rasgo albino sea diseminado suele ser una amenaza seria para la integridad hereditaria de la raza . A los resultados de impedir que este gen nocivo se promocione el ACK acordó con el DPCA hacer un sistema de rastreo utilizando una “Z” en el número de registro, así ayuda a los compradores y a los criadores a identificar a los portadores del rasgo albino.
Se previene a los compradores con la letra “Z” en el número de pedigrí del AKC cuando tienen en consideración la compra de un cachorro. Una letra “Z” en el número de camada suele identificar a los perros que podrían potencialmente originar una camada conteniendo “blancos”.
Los criadores ahora poseen una manera más simple de excluir este rasgo de su programa de cría. Se espera que los criadores con ética utilicen esta información con cada cría planificada.
10. Infecciones en la piel
Las infecciones bacterianas suelen ser uno de los primordiales procesos dermatológicos que perjudican al perro. Esto sucede, en parte, debido a que la piel del can normal se encuentra colonizada por numerosos microorganismos, algunos de ellos suelen ser potencialmente patógenos, por lo que, cuando los mecanismos de defensa de la piel no funcionan apropiadamente, se ocasionará de inmediato una infección.
El problema, es que en muchas ocasiones, cuando nos encontramos con este tipo de enfermedades sean profundas o superficiales, no somos capaces de identificar las causas.
Para comprender esto debemos saber principalmente que en la piel del perro se encuentran una enorme cantidad de bacterias, que son conocidos como microbiota.
Estos inquilinos frecuentes los adquiere el can a través de su madre con el nacimiento y a lo largo de su vida. Los gérmenes que suelen presentar en su piel son: Micrococus sp, Staphylococcus epidermis, malasezzias, estreptococos y Propionibacterium acnés.
Lo curioso suele ser que el agente causal de casi todas las infecciones cutáneas, el Staphylococcus intermedius, se considera por algunos dermatólogos como residente habitual de la piel y por otros como residente transitorio.
Existen otros gérmenes conocidos comúnmente como transeúntes que aunque no se hallan habitualmente en la piel, si se encuentran por ejemplo en la zona anal o en otras mucosas.
Cuando el dobermann se lame en alguna área donde éstas bacterias se asientan y después se lame en otro lugar, se realiza una inoculación y si hay una bajada de defensas se produce la infección. Entre estas bacterias se encuentran los Proteus, Escherichia coli, pseudomonas y algún tipo de Staphylococcus.
Es bastante lógico y conveniente que se haga siempre un cultivo bacteriano de la piel del dobermann. Y como es lógico no siempre estos gérmenes aislados serán los responsables de la infección.
Las infecciones bacterianas suelen conllevar a lesiones inflamatorias de tipo exudativo y comúnmente supurativo. La presencia de pústulas, ulceraciones, fístulas supurativas y costras con supuración suelen ser muy sugestivas de que estamos ante una infección de la piel.
Ante cualquier caso de infección cutánea los exámenes diagnósticos de mayor valor suelen ser las citologías y los cultivos. Si no se hallan lesiones clásicas purulentas lo adecuado será la realización de una biopsia.
Lo cierto es que estas últimas, en muchas ocasiones no nos sacan de dudas. Sin embargo, su realización va a servir para establecer el tipo de lesión a las que nos estamos enfrentando y para dar así un pronóstico a corto o a mediano plazo.
Las infecciones de la piel en los dobermann se pueden clasificar en superficiales y profundas, en función de que las capas cutáneas que se noten afectadas y lo que es más importante, del área en que se presenten.
Entre las superficiales las más importantes suelen ser: foliculitis bacteriana, impétigo, pioderma superficial recidivante y pioderma mucocutanea. Entre las profundas se encuentra la foliculitis-forunculosis generalizada, la pododermatitis bacteriana, la foliculitis-forunculosis piotraumática, la pioderma de los puntos de presión, la del hocico, y la del mentón, la anal y la nasal.
Se les conoce como infecciones superficiales a las que se ubican en la epidermis y en el interior de los folículos pilosos, en otras palabras, que no se extienden a la dermis. Son cuadros dermatológicos exclusivamente que se pueden controlar bien en general y que presentan un buen pronóstico.
El impétigo suele ser una infección superficial de la piel de los cachorros de doberman y no es contagioso. Entre las causas que originan su aparición se encuentran aquellos procesos que provocan una baja de defensas, como lo son el virus del moquillo, los parásitos, la suciedad medioambiental y la mala nutrición.
La aparición de unas pústulas grandes son algunos de los síntomas, que es como si la piel se hubiera levantado en algunas áreas. Estas lesiones suelen ser distribuidas por el área abdominal, inguinal y muy raramente por las axilas.
Puede haber costras y material purulento pegado al pelo. No suele haber picor y el estado general del can es bueno, salvo que sea resultado de alguna de las enfermedades que nombramos anteriormente.
De todos modos ante un impétigo debemos revisar siempre las vacunaciones, desparasitaciones y alimentación. El tratamiento suele variar desde el uso de champú antimicrobiano y pomadas o ungüentos con antibióticos al uso de estos por vía oral durante diez o doce días.
Hay algunas líneas de cría en las que la madre , sin manifestar síntomas, transmite a los cachorros sarna demodécica.Es complicado eliminarlo de la madre por lo que se debería retirar de la cría para evitar propagar esta parasitosis. Está producida por un ácaro ( Demódex) que parasita la piel y sus síntomas son alopecia, picor intenso y costras en la piel.Se trata con acaricidas que actualmente hay por via oral y son muy eficaces.

dashlut

Los Dobermanns son perros dóciles, cariñosos, amantes de los niños y fieles guardianes.